Pinceladas

Aquí, en ésta nube, no estamos por las grandes construcciones teóricas, preferimos interpretar, como el violinista se Chagall, alejados de la formalidad de la cámara orquestal. Nos sentimos libres para reinterpretar la realidad y abordar la intervención profesional desde la sensibilidad y la vida cotidiana. Hoy os dejo un pequeño breviario metodológico, pinceladas de una manera de ver y entender el trabajo.
– Cuándo estoy hablando contigo, siento que no sólo te hablo a tí, porque algo de lo que yo te diga a alguien se lo vas a decir. Es el gran viaje de las palabras que se inicia cuando tú me cuentas algo y yo a ti.(Múltiples voces -de familiares, de amigos, de otros profesionales- en la definición de los problemas, por lo que también debe haber múltiples voces en la mejora de los mismos.
– Una única y pequeña palabra,dicha en un momento delicado, puede producir una deriva en la conversación que se notará también en la relación. (Cuidado con las expresiones que utilizamos, cuidado con los momentos en que lo hacemos…)
– El tiempo es una variable fundamental en nuestro trabajo.Tener la habilidad de estirarlo ante la exigencia y acortarlo cuando se produce dependencia, es garantizarnos un buen “tempo” en la relación profesional.